El sensor ultrasónico detecta líquidos a través de la pared del depósito. Para ello, generan pulso ultrasónico de alta frecuencia de los cuáles su eco se detecta y es analizado por el sensor. El sensor compara el eco real con las curvas de referencia que representan un estado vacío y lleno del depósito generando una señal de la conmutada. Las perturbaciones eléctricas/acústicas o la falta del sensor debido a un acople insuficiente son indicados por un LED y la salida de alarma.